Tus plumas, mis colmillos (2)
Presionó las teclas una por una, deslizando su dedo índice a través de la superficie del teléfono antes de marcar el siguiente número y parando por unos segundos antes de seleccionar el “2” final. Hubiera preferido tener un plan o al menos una idea general de qué decir, pero mientras más tiempo esperaba menos segura se sentía, así que solo lo hizo.
Leer artículo