Debías
Un calor sofocante te invade de inmediato, tu respiración se acelera, tu cuerpo se encorva y tensas la mandíbula, como si hubieras cometido el peor de los pecados. Das un puñetazo a la mesa. Respiras profundamente; cambias de app y entras a ver vídeos para distraerte con el scroll infinito. Abres una bolsa de papitas Lays y te la devoras.
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