Presa ajena
Ya no había niños ni ancianos en el parque. Las farolas ya se encontraban encendidas, atrayendo polillas. El parque se encontraba en silencio, solo interrumpido por el ocasional claxon del tráfico a lo lejos.
Leer artículoTalleres literarios presenciales y digitales que te ayudarán a desarrollar tu técnica narrativa y encontrar tu estilo personal.

Una experiencia transformadora que combina técnica, creatividad y el desarrollo de tu voz personal como escritor.
Cada estudiante recibe retroalimentación específica para desarrollar su voz única.
Máximo 15 participantes para garantizar atención personalizada y dinámicas enriquecedoras.
Talleres matutinos, vespertinos y fines de semana. También modalidad 100% online.
Material selecto para profundizar en cada módulo y seguir creciendo entre sesión y sesión.
Únete a cientos de escritores que han desarrollado su talento en nuestros talleres literarios.
Durante más de 5 años me he dedicado a la enseñanza literaria, ayudando a escritores emergentes a descubrir y desarrollar su voz única.
Mi pasión por la literatura nació en la adolescencia, pero fue a través de la docencia que descubrí mi segunda vocación: acompañar a otros en su viaje creativo, proporcionando las herramientas técnicas y el apoyo emocional necesarios para florecer como escritores.
Creo firmemente que cada persona tiene historias únicas que contar, y mi trabajo es ayudar a que esas historias encuentren su mejor forma de expresión.

Reflexiones, lecturas recomendadas y herramientas para seguir cultivando tu oficio literario.
Ya no había niños ni ancianos en el parque. Las farolas ya se encontraban encendidas, atrayendo polillas. El parque se encontraba en silencio, solo interrumpido por el ocasional claxon del tráfico a lo lejos.
Leer artículoMi amo se vistió y salió con el maletín. Pensé que, con ese dinero, mi amo compraría mucha comida para los dos. Volvió al día siguiente, medianamente ebrio y sin maletín. Sacó de su bolsillo una bolsa pequeña con croquetas para mí, lo devoré todo.
Leer artículoNo sé cuánto tiempo estuvimos detenidos sin decir nada, la garúa empezaba a caer en diagonal, algo más acelerada, pero ¿está rechazándola o empujándome? Ahora que me doy cuenta, soy el único que está inmóvil, ella me está mirando.
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