Vicio
Me contó que, debido a que tanto ella como sus hermanas no les gustaba leer, su papá había ideado una curiosa forma para incentivar la lectura entre ellas. Por cada libro que leyesen, él les daría un regalo que ellas eligiesen. Al comienzo escogían libros con pocas páginas y de lectura sencilla, pero luego su papá empezó a exigirles más. Basado en la complejidad del libro, los regalos podían ser más costosos.
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