Dos indios
La primera vez que lo vio, llegó al café con una guitarra y pidió que lo dejara tocar por unas cuantas monedas. Tenía las piernas muy largas y el pantalón muy corto. Era demasiado flaco, el saco le quedaba muy mal. Llevaba el cabello largo, una barba mal crecida y la ropa raída. Parecía un vagabundo.
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