1990
Fuimos al segundo piso, y en el living donde había dejado mi Walkman y la calculadora de mi tío, junto con el libro de «El porqué de Snoopy», ellos solo habían dejado el libro. Tampoco estaban los equipos de sonido ni los ventiladores, y hasta intentaron llevarse o desconectar el teléfono del segundo piso. Luego, en los cuatro dormitorios, toda la ropa de los cajones estaba afuera; los joyeros quedaron vacíos, las sábanas tampoco estaban, las habían utilizado para envolver las cosas.
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