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Qué rara es mamá

Después de ver esa colección de fotos descubrí algo: ella también era pequeña. Andaba despeinada, amaba el chocolate, bailaba en el campo, era traviesa y lloraba mucho.

Susy Huamán
19 de abril de 2026
6 min de lectura
Hola, soy Mora Pecosa y estoy castigada porque no suelo seguir las reglas. Mamá dice que debo seguirlas... ¿acaso ella nunca fue una niña chiquita? En medio del aburrido silencio en el sillón, decidí buscar y abrir una caja que mi mamá guarda. Ya saben, no sigo reglas. Dentro de la caja encontré un álbum de fotos. Vi a mamá chiquita con su cabello todo desordenado y las mejillas manchadas de chocolate. Pero ella siempre me dice que debo estar con la cara limpia y el cabello ordenado. —¿Qué rara es mamá? —pensé. De pronto vi otra foto. Mamá está bailando muy loco al compás de sus ovejitas que cuidaba en el campo, ¡y ella me dice que debo bailar con moderación! ¡Qué decepción! —¿Qué rara es mamá? Entonces mi espíritu investigador quiso buscar más y me encontré con otra foto. Mamá tiene una gorra de pirata y una caja vieja; en la parte de atrás se lee: “Cuando escondí las joyas de mamá y las herramientas de papá en la caja para jugar a buscar tesoros con mis amigos, mi mamá se enojó mucho”. ¡Qué barbaridad! ¡Qué niña más traviesa! ¡Y a mí me dice que no debo hacer travesuras! —¿Qué rara es mamá? ¡Mi mamá me debe explicaciones! Antes de cerrar ese álbum de fotos, se cayó una imagen donde mamá estaba llorando como si le hubiesen quitado un juguete. Detrás de la foto dice: “Cuando murió mi ovejita Lola, ese día lloré mucho”. Es sorprendente... mamá está llorando. Después de ver esa colección de fotos descubrí algo: ella también era pequeña. Andaba despeinada, amaba el chocolate, bailaba en el campo, era traviesa y lloraba mucho. Me pregunto, cuando mamá era pequeña, ¿quién la consoló? ¿Quién consuela a mamá ahora? Debe ser alguien con mucho amor, más amor que mamá y su taza de leche en las mañanas. Son preguntas de niña chiquita. Ya mis ganas de reclamar y debatir con mamá desaparecieron. Ahora solo quiero ir corriendo a darle un abrazo de oso anteojos. Inspirado en Isaías 66:13 Como madre que consuela a su hijo, así yo los consolaré a ustedes.

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