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Los verdaderos amigos nunca se van

Entré en un primer portal que me llevó a aquel parque donde soliamos jugar, y la vi, me acerqué a ella diciendo su nombre muy contenta, pero cuando ella se volteó y me vio dijo “¿Y tú qué haces aquí..? Déjame sola, no te quiero ver cerca de mí.” Después de escuchar eso me sentí rara, pero no dejé de intentarlo.

Marya Gómez
19 de enero de 2026
5 min de lectura
Aún recuerdo aquellos momentos felices, donde no sentía que algo dentro de mí faltara como un rompecabezas incompleto, ¿Ha donde se habrá ido ella?, me pregunto todos los días antes de dormir. Trato de seguir mi vida como si nada hubiera pasado, pero cuando vuelvo a mirar esas fotos, aquellas promesas, o esos lugares en donde compartimos varias memorias… hace que cada día algo dentro de mí se quiebre o mejor dicho desaparezca. Ahora que lo pienso, no sé exactamente cómo se perdió esa conexión, lo único que recuerdo es que cada día ella se hacía más invisible y desaparecía, hasta que de un día a otro nunca la volví a ver. De seguro está en el parque donde jugábamos, o simplemente está en su casa descansando, la verdad no lo sé. Hasta que un día, dejé de mirar atrás al pasado y me enfoqué en buscar una forma de encontrarla. Descubrí que gracias a un portal podía viajar a universos paralelos y encontrar versiones de ella, entonces decidí viajar entre universos para buscarla. Entré en un primer portal que me llevó a aquel parque donde soliamos jugar, y la vi, me acerqué a ella diciendo su nombre muy contenta, pero cuando ella se volteó y me vio dijo “¿Y tú qué haces aquí..? Déjame sola, no te quiero ver cerca de mí.” Después de escuchar eso me sentí rara, pero no dejé de intentarlo. Entré a otro portal, esta vez aparecí en un campo de flores, la vi de nuevo, ella estaba recolectando flores, me acerqué, y en un tono suave le pregunté: “Hola, Yovhanna, te acuerdas de mí?”. Ella se volteó y confundida se quedó mirándome con algunas flores en sus manos, después de un rato me respondió: “Me llamo Yovhanna, pero no te conozco. ¿Quién eres?”. No respondí, solo me di la vuelta y regresé al portal. Intenté e intenté varias veces hasta que perdí la cuenta.. ahora solo me quedaba una oportunidad y lo hice. Cuando ingresé aparecí en el centro comercial, no sabia donde estaba ella, cuando de pronto escuché a dos chicas riéndose y hablando tranquilamente, cuando volteé a mirarlas me di cuenta que era ella con una versión mía de otro universo. Se veían muy unidas, como solíamos ser y ahí me di cuenta que ella simplemente se había alejado de mí, y que no podía hacer nada para revertirlo. Regresé a mi universo, fui a pasear cerca de la orilla del mar a mirar las olas que pasaban, las aves que volaban en el cielo y el sol, que desaparecía en el fondo del mar cuando de pronto sentí la soledad, la tristeza me invadió, como si me hundiera en el fondo de un mar oscuro. Solo me quejaba de mi misma, pensando en cómo traer la de vuelta a mi lado. Yovhanna, ¿por qué te fuiste..? “¿Irme? Pero siempre estuve aquí, a tu costado, Luna.”

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