Volver al blogTallerista - Grupo online

Empanada de queso

Al morder la empanada no sentí nada más que la presión, no quería ser regañada por nadie. Me sudaba la frente y en tres mordiscos ya me había comido la primera. Escuché una risita desde atrás, sabía que Sofía me miraba divertida. Me dieron náuseas y me pregunté cuánto tiempo más seguiría comiendo empanadas sin masticarlas.

Thalía Correa
18 de febrero de 2026
5 min de lectura
-Traje tu desayuno favorito. -¿Empanada de queso? -Sí, toma, una es de queso y otra de jamón y queso. -¡Qué rico! -Recuerda que no puedes guardarlas, te las tienes que comer ahorita. -La profesora me va a regañar, mejor me las como en el recreo. -No me importa. O te las comes ya o me las devuelves. Ya había pasada a anteriormente, pero no entendía a Sofía, cuál era la diferencia de comer la rápido y escondida a comerlas tranquila en el recreo. Tampoco entendía por qué me desesperaba en hacerle caso y comerlo aunque ya había desayunado. Le extendí la mano y puso el envase en mis manos. No importaba nada, solo no quería que se molestara. Tenía 8 años pero se enojaba como una señora de 40. El salón empezó a oler a comida y la profesora dijo en voz alta y clara: -¿Quién está comiendo? Recuerden que está prohibido. Al morder la empanada no sentí nada más que la presión, no quería ser regañada por nadie. Me sudaba la frente y en tres mordiscos ya me había comido la primera. Escuché una risita desde atrás, sabía que Sofía me miraba divertida. Me dieron náuseas y me pregunté cuánto tiempo más seguiría comiendo empanadas sin masticarlas. Cuando le devolví el envase solo me dijo: -¿Ves que no era tan difícil? - Me dio una palmadita en la cabeza y se fue al patio. Pasaron los días y espere a que estuviese tranquila, necesitaba tener respuestas, quería entenderla, no espere más y le pregunté: -Sofía, ¿Por qué disfrutas verme comer a escondidas? ¿En casa está todo bien? Me golpeó tan fuerte que me quedo la mente en blanco por horas. Se alejo de mí y no volvió a dirigirme la palabra. El siguiente año no la volví a ver, sus padres la habían cambiado de colegio.

¿Te gustó este artículo?

Compártelo con otros escritores que puedan encontrarlo útil