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Algo

El cielo también pintaba una vista poco apetecible esa noche. Completamente negro, hasta la luna había sido cubierta por cúmulos de nubes grises. Pero prefería perderse en ese paisaje que mirarla a los ojos...

Camila Valderrama
08 de enero de 2026
4 min de lectura
“—bueno, yo creo que estas exagerando” “Probablemente” No estaba de humor para decir mucho más. La manera en la que la brisa golpeaba su rostro se sentía más fría y violenta de lo usual. Volteó la mirada hacia los pinos que decoraban el jardín de enfrente y se sujetó de la baranda del balcón mientras veía como sus ramas se balanceaban, de izquierda a derecha y golpeandose las unas contra las otras. Si se concentraba lo suficiente hasta podía escucharlo, maldijo el silencio entre dientes. “Mira… olvídalo ya? Solo volvamos adentro” El cielo también pintaba una vista poco apetecible esa noche. Completamente negro, hasta la luna había sido cubierta por cúmulos de nubes grises. Pero prefería perderse en ese paisaje que mirarla a los ojos, ya le estaba costando bastante formular alguna respuesta que no fuera la que llevaba atrapada en la garganta. “Tu ve, yo te alcanzo” Tampoco se volteo para verla alejarse, su atención fue completamente acaparada por lo aparentaba ser un pequeño destello de luz entre la extensa oscuridad que la confrontaba. Sería suficiente, pensó, si al menos pudiera ver una sola estrella. Apoyó su peso contra la baranda y se levantó con las manos, quedando de puntillas. La luz se estaba desvaneciendo y ella trataba de perseguirla elevándose al borde aún más, trataba de acercarse a ella, tan siquiera por un último momento. Nadie dentro del apartamento la vio caer ni escuchó cuando su cuerpo golpeó el suelo. La música era demasiado alta.

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